Habana, Cuba, del 10 al 14 de abril de 2017
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Por qué Matanzas?

¿Porqué Matanzas ?

Después de cometer diversas fechorías contra los aborígenes durante el desplazamiento desde el occidente de la isla de Cuba, donde su nave recaló desarbolada, una treintena de hispanos arribaron a la comunidad de Yucayo, ubicado entre los ríos Caonavaco (San Juan), Yaguarimú (Yumurí) y Sabicú, hoy desaparecido bajo la ciudad de Matanzas. Era el año 1510.

A su llegada los recibió el cacique Guayucayex (Señor del Cayo Blanco, en lengua arahuaca), quien al conocer del interés de éstos por continuar rumbo al oriente, se ofreció para que cruzaran la bahía en canoas, lo cual aceptaron.

Las embarcaciones se desplazaban sobre las aguas de la bahía de Guanima (obviamente, la actual bahía de Matanzas). En ellas viajaban los recién llegados, entre ellos dos mujeres. De pronto, sorpresivamente, los guerreros se enfrascaron en una lucha cuerpo a cuerpo en las naves y después en el mar.

En la acción pereció ahogada la mayoría de los forasteros. Solamente siete llegaron a la costa. El cacique rebelde perdonó la vida de las ibéricas, mientras que su jefe, García Mexía, escapó de la muerte al caer prisionero del Habaguanex, otro cacique de la zona que no fue tan severo.

El odio despertado por los europeos en los indocubanos por su despiadada actitud hacia los pobladores pacíficos, resultó motivo suficiente para que fueran ajusticiados los demás sobrevivientes.

Ese episodio épico, ocurrido un mes de septiembre de hace 490 años, es considerado justamente por muchos historiadores e investigadores como el Primer Acto de Rebeldía de los nativos de la isla contra los conquistadores.

El victorioso enfrentamiento en la Bahía de Guanima -nombrada así por los aborígenes- sirvió para nominar a esa porción de agua, cuando años más tarde los hispanos comenzaron a identificarla como bahía de la matanza, en recordación a sus muertos.

Del nombre de Matanzas otorgado primero a la rada, después a la ciudad y finalmente a la provincia, derivó el gentilicio matancero para sus naturales, lo que debe ser motivo de orgullo, ya que expresa la rebeldía contra el invasor.

LOS ULTIMOS DIAS DE CUAYACAYEX

En 1513 el caudillo Guayacayex contactó, en un cacicazgo ubicado en la margen oeste del río Canímar, con cerca de un centenar de colonizadores, dirigidos por el sanguinario Pánfilo de Narváez.

En esa oportunidad ofreció nuevamente cruzarlos la bahía, pero un hecho insospechado frustró su ardid. Entre los españoles venían las mujeres que él había capturado tres años antes, quienes le delataron y facilitaron su detención. Después de ese hecho no se han encontrado otras referencias escritas sobre el cacique de Yucayo, pero sin duda debieron ser asesinados con posterioridad.

ENTREVISTA AL DR. ERCILIO VENTO CANOSA, Presidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba (Cortesía de GirónWeb)

PARA LOS MATANCEROS septiembre y octubre siempre han sido meses muy significativos, porque en el primero ocurrieron los hechos que en 1510 originaron el gentilicio que nos nombra y en el segundo -183 años después- (12 de octubre de 1693, fundación de la ciudad) los colonizadores recordaron a sus muertos en la acción al denominar Matanzas a la ciudad fundada en ese entorno histórico.

A propósito, GirónWeb contactó con el Dr. Ercilio Vento Canosa, presidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba, con el objetivo de dilucidar una vieja polémica: ¿fue el suceso que nos nombra, o no, un acto de rebeldía?.

¿Qué dificultades existen para el estudio de la historia aborigen?
-Los datos aportados por los cronistas son insuficientes para estudiar con alguna profundidad hombres y comunidades precolombinos, de ahí que la arqueología haya devenido fuente vital para satisfacer en gran medida esa necesidad.

La ausencia de un registro escrito dio a la etapa un status de romántica incertidumbre, con lo que se favoreció la mistificación y la subvaloración, al estilo de las corrientes que en América pretendían desplazar al indio, al conceptuarlo estorbo para la conquista y ulterior colonización.
Esa falta de documentación ha coadyuvado a que algunos conciban a los antiguos habitantes de la Isla como seres incapacitados para tomar conciencia de la necesidad de defender su comunidad, al considerar que en éstos la motivación salvaje primaba por encima del sentimiento que hoy reconocemos como patriotismo.

¿Podrían considerarse como salvajes a nuestros nativos?
-Los conquistadores juzgaron de crueles y salvajes a las culturas americanas; sin embargo, su acción en nombre de la Fe superó esa supuesta brutalidad al desplazar y exterminar pueblos enteros para apuntalar el decadente imperio español.
Los ibéricos consideraron como una matanza la valiente acción de Guanima, nombre aborigen de la bahía que hoy rodea la ciudad- ejecutada por nuestros antecesores. Pero en este sentido es bueno recordar a Armando Hart Dávalos, quien fuera mucho tiempo nuestro Ministro de Cultura, cuando expresó: "Hay dos medios de hacer valer los derechos: la discusión y la fuerza. El primero es propio del hombre; el segundo, de las bestias. Pero si se quiere que el hombre no se sirva de las armas, es preciso tratarlo como a un hombre...".

¿Tenían ideas sobre territorio los pobladores precolombinos?
-Para ellos -tal como lo define la arqueología moderna- ese criterio abarcaba sus áreas de cultivos, caza y pesca. Mas, no pueden compararse mecánicamente estadios socioeconómicos diferentes. Martí sabiamente advirtió: "Por confusión de términos se confunden los hombres. No hay que estar a las palabras, sino a lo que está bajo de ellas".
En los aborígenes existía sentido de límite territorial, por lo que debían considerar intrusos a quienes lo invadieran, máxime si éstos violaban las normas establecidas. Era natural que asumieran una postura beligerante contra ellos y opusieran la violencia a la violencia.

¿Hubo en ellos presencia de sentimientos patrióticos?
-Si se acepta que el concepto Patria está integrado únicamente por la fusión de factores económicos y sociales, tendremos suficientes argumentos para sostener que un colectivo humano, situado en el neolítico, con determinado grado de desarrollo productivo y enmarcado en una división social y del trabajo que le permitan situar a su cabeza a un jefe, puede también considerar al sitio en donde radica como su Patria.
El suceso de la bahía de Guanima fue una acción defensiva. Los oscuros y escuetos datos reflejados sobre esa gesta, dirigida por el cacique Guayucayex, impiden configurar la justa dimensión humana del cacique de Yucayo. Es correcto históricamente y justo moralmente considerar el episodio como nuestro primer acto de rebeldía local.
El cacique Hatuey es reconocido por su internacionalismo al cruzar el mar para divulgar en nuestra isla los crímenes de los españoles y morir estoicamente después, fiel a sus ideas. Sin embargo, su nombre ni los de Guamá y Guayucayex ocupan el sitio digno que merecen por su lucha y martirologio. Incluirlos en el panteón de los héroes americanos es un honor que nos honra. Es ridículo soslayar o restar valor a sus hazañas.
Los hechos de la bahía de Guanima -hoy de Matanzas-; la lúcida visión de Hatuey; la rebeldía de Guamá, y otras luchas de aquella época, victoriosas o no, muestran un ideal de sacrificio y una clara distinción entre muerte digna y servidumbre humillante. Nuestros aborígenes eran pacíficos y hospitalarios, pero no cobardes.

Matanzas Turística

De las 14 provincias en que se encuentra dividida la isla de Cuba, probablemente sea Matanzas la que cuente con un número más elevado y una mayor diversidad de atractivos turísticos, entre los cuales el balneario de Varadero resulta el más conocido y demandado en el mercado internacional.

Hace ya más de un siglo, el 5 de diciembre de 1887, el Ayuntamiento de Cárdenas aprobó la primera urbanización de esta zona de playa, ubicada en el punto más septentrional del país y extendida a lo largo de 22 kilómetros sobre la costa norte de la Península de Hicacos, un pedazo de tierra que durante más de 300 años había sido explotada sólo por la existencia allí de productivas salinas y tupidos bosques.

De ahí que no fuera hasta finales de la década de 1920 cuando, de la mano del multimillonario Irenee Du Pont, Varadero comenzara a ganar un espacio en el mercado norteamericano y, a partir de los años 30, en los itinerarios vacacionales de las clases altas cubanas.

Hoy este polo turístico -que junto a la Ciudad de La Habana reciben alrededor del 70% de la totalidad de visitantes que llegan a la Isla- cuenta con un aeropuerto internacional, una sólida y variada infraestructura hotelera y múltiples opciones para satisfacer los gustos más disímiles.

Finísimas arenas blancas y transparentes aguas de inimaginadas tonalidades azules, constituyen las virtudes mayores de su cuidada playa, apta para el disfrute de todos los deportes náutico-recreativos (con o sin motor) y, en particular, para la práctica del buceo, pues cuenta con 32 sitios de inmersión en una zona delimitada por la bahía de Matanzas y el extremo occidental del archipiélago Jardines del Rey.

Escenarios muy elogiados por los buzos son los que ofrecen el llamado blue hole Ojo del Mégano, enorme caverna localizada en los arrecifes cercanos a la bahía de Cádiz (cerca de los límites con Villa Clara), y el parque marino Cayo Piedras del Norte, primera y única atracción de su tipo existente y que ocupa un área de aproximadamente dos millas náuticas cuadradas.

Un yate de paseo de 40 metros de eslora; una lancha cohetera; un avión de pasajeros AN-24; una fragata de 102 metros de eslora completamente artillada y un remolcador son las piezas hundidas intencionalmente a partir de 1996 en esta zona, ubicada a unos ocho millas náuticas al noreste de la playa y en la cual pueden incursionar tanto submarinistas profesionales como aficionados.

La reserva ecológica Punta Hicacos tiene para el turista una propuesta diferente: conocer las cuevas de Ambrosio y de los Musulmanes, donde se conservan decenas de pictografías aborígenes; acercarse a la Laguna Mangón, acuatorio en el cual se han identificado 662 especies de aves y 24 de reptiles; y viajar bien atrás en la historia natural al advertir la presencia del Patriarca, un cactus de más de 600 años de edad.

Un centro internacional de saltos con paracaídas; el Varadero Golf Club, único campo profesional de la Isla de 18 hoyos par 72; los baños con delfines en el acuario; decenas de excursiones a bordo de veleros y catamaranes a los cayos del norte; paseos en aqua ray por los canalizos del sur; la posibilidad de organizar un encuentro en el Centro de Convenciones Plaza América, o de disfrutar de los servicios del pulmón verde del balneario, el Parque Josone, son otros de los atractivos de una ciudad en la que no faltan los sitios donde pasar bien la noche.

El afamado balneario está, además, muy cerca de dos localidades importantes: Cárdenas y Matanzas. De la primera, llamada también la Ciudad Bandera por ser precisamente allí donde ondeó por primera vez la enseña nacional, la separan sólo 13 kilómetros. Hasta la capital provincial la distancia es de 35 kilómetros.

Tierra de poetas distinguida además por la proliferación de puentes que enriquecen su entramado urbano, a la ciudad de Matanzas (fundada en 1693) se le conoce indistintamente como la Atenas, o la Venecia de Cuba. Allí, junto a una hermosa bahía, nació también un popular ritmo cubano: el danzón, y existe un sui-géneris Museo Farmacéutico, que junto al museo Oscar María de Rojas, abierto desde comienzos del siglo XX, y el teatro Sauto, sobresalen entre las propuestas culturales que para el turismo tiene esta provincia.

Las Cuevas de Bellamar, de cerca de dos kilómetros de extensión; las ruinas del ingenio Triunvirato; y el fascinante Río Canímar, de aguas navegables, tranquilas y en cuyas márgenes domina una exuberante vegetación, complementan los encantos de la capital matancera, muy cerca de la cual -y camino a Ciudad de La Habana- el fastuoso Valle de Yumurí obliga a hacer un alto en el camino para contemplarlo desde el privilegiado Mirador de Bacunayagua.

En esta propia zona, en medio de la quietud del valle, Matanzas ofrece a sus visitantes la posibilidad de recibir tratamientos especializados antiestrés, de belleza y para la obesidad, así como otros programas que tienen como propósito contribuir a mejorar la calidad de vida y hacerlo en condiciones excepcionales.

Distante también a unos 40 kilómetros de Varadero, el poblado de San Miguel de los Baños reúne condiciones naturales para atraer a viajeros interesados en disfrutar de las bondades de sus aguas minero-medicinales. Décadas atrás existió allí un balneario en una edificación conocida como Gran Hotel, que especialistas consideran una réplica a pequeña escala del Gran Casino de Montecarlo.

En la porción sur del territorio yumurino, el Gran Parque Natural Montemar, ubicado en la Reserva de la Biosfera Ciénaga de Zapata, resulta particularmente atractivo para quienes buscan disfrutar de las múltiples especialidades del turismo de naturaleza; aunque existen también espacios de mucho interés para los que prefieren practicar el buceo a mar abierto o el espeleobuceo en cuevas inundadas.

Una estrategia de preservación y cuidado de su entorno desarrollada durante casi cuatro décadas, junto a la escasa presencia de asentamientos poblacionales, han permitido mantener casi virgen este ecosistema, considerado la mayor reserva de humedales del Caribe y donde sobresalen lugares como las Salinas de Brito (ecosistema de marismas costeras), la Boca (mayor criadero de cocodrilos de América Latina) y los refugios de fauna internacionales La Salina y Santo Tomás, este último clasificado como el área pequeña de mayor endemismo del planeta.

La Laguna del Tesoro, de ocho kilómetros cuadrados de superficie y cinco de profundidad, es quizás el sitio más conocido del parque. Apropiado para la pesca, los paseos en bote y para conocer el centro turístico Guamá, allí tienen su habitat dos especies de vertebrados acuáticos en peligro de extinción: el manatí y el manjuarí.

También realzan los valores de la zona una piscina natural; un jardín donde es posible observar la transición entre el bosque y el hierbazal de ciénaga; y el Museo de Playa Girón, que recoge aspectos del enfrentamiento a la invasión armada contra Cuba perpetrada por tropas mercenarias en abril de 1961 y derrotada en menos de 72 horas.

Matanzas, que posee un enorme potencial para el desarrollo turístico, tiene en la actualidad su principal sostén económico en la agroindustria azucarera al contar con 21 complejos que fabrican azúcar crudo y refino, excelentes alcoholes y otros derivados de la caña de azúcar. Dispone además de una base de supertanqueros que le garantiza una magnífica infraestructura para la recepción, distribución y almacenaje de hidrocarburos, y fabrica la casi totalidad de la tela para tapar tabaco, el hilo de rayón y las sogas a base de fibra natural de henequén que se producen en el país.